Si tu pedido lleva mucho tiempo con el estado “en producción” o si no ha cambiado como esperabas, puede deberse a varios motivos. Todos nuestros productos se fabrican de forma individual y bajo demanda. Por eso, en algunos casos puntuales pueden producirse retrasos, por ejemplo, si es necesario corregir un defecto de calidad o si una parte del proceso de producción requiere más tiempo de lo habitual (como el secado).
Posibles causas de retraso
Control de calidad y correcciones:
Todos nuestros productos pasan por un control de calidad exhaustivo. Si se detecta algún defecto, el artículo afectado debe rehacerse o corregirse. Por ejemplo, si un marco se ha dañado, el proceso de enmarcado vuelve a empezar desde el principio. Esto alarga el tiempo de producción, pero garantiza que recibas un producto en perfecto estado.
Retrasos técnicos o relacionados con el proceso:
Fases como la impresión, el secado, el enmarcado o el embalaje requieren distintos tiempos según el tipo de producto. Si una de estas etapas se retrasa, todo el proceso se ve afectado.
Volumen de pedidos inesperadamente alto:
En épocas de alta demanda, como festivos o campañas promocionales, el número de pedidos puede aumentar considerablemente. Aunque planificamos cuidadosamente nuestra capacidad, en casos excepcionales el volumen puede superar nuestras previsiones. Si además hay escasez de personal o materiales, la producción puede tardar más de lo habitual.
Información sobre el tiempo de producción mostrado:
Los plazos de producción y entrega que aparecen en el carrito de la compra se basan en valores medios (excepto en pedidos urgentes con fecha de entrega garantizada). En casos excepcionales, pueden producirse desviaciones.
Si tu pedido es especialmente urgente, ponte en contacto con nuestro equipo de atención al cliente. Estaremos encantados de comprobar si es posible acelerar el proceso. Ten en cuenta que esto no siempre es posible.